Los martilleros de la provincia de Buenos Aires, a través del colegio que preside el mercedino Luis Colao, recibieron un importante respaldo político luego de un encuentro que mantuvieron con el exministro de Economía y líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

El dirigente mantuvo una reunión con representantes del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la provincia de Buenos Aires (Martilleros BA), encabezado por su presidente, Luis Eusebio Colao, y acompañado por el vicepresidente, Alfredo Lavalle, y por el secretario de Relaciones Institucionales, José María Sacco, con el fin de dialogar sobre el eventual proyecto denominado «desregulación inmobiliaria» que estaría impulsando el Gobierno nacional.

Durante el encuentro, Massa compartió la visión de los dirigentes del sector inmobiliario y se comprometió en lo personal, y junto a su espacio político que dicho sea de paso integran entre otros el exintendente Carlos Selva, la diputada nacional Sabrina Selva y la concejal Andrea Bozzini, en acompañar a los profesionales y a la institución ante una eventual embestida «desregulatoria» inminente.

El líder del Frente Renovador manifestó su convencimiento acerca de la «necesidad e importancia del rol de los colegios profesionales en beneficio de la sociedad y como protección y contención frente a las múltiples modalidades de estafas inmobiliarias que podrían proliferar sin el control de la matricula existente».

Para poner la noticia en contexto, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Stuzenegger hace llegar al Congreso de la Nación un proyecto donde plantea algunas modificaciones que atentan contra la profesión en cuestión. Algunos puntos de la misma marcarían el fin de la matrícula obligatoria, por lo cual ya no se necesitará estar inscripto en ningún registro ni colegio profesional para operar como intermediario inmobiliario. El registro pasaría a ser voluntario, controlado por instituciones que certifiquen idoneidad. “Es decir, que habrá un cambio en la categoría de la actividad: deja de ser profesional y vuelve a ser comercial”, destacaron medios especializados.

También se pretende eliminar la exigencia de título académico como condición de acceso o permanencia en la actividad y los colegios profesionales perderían la facultad de sancionar o controlar a los operadores, entre otros aspectos.