Dos trayectorias de más de medio siglo, atravesadas por el servicio, la formación y el compromiso con la comunidad, serán reconocidas por el Concejo Deliberante de Mercedes. El cuerpo se dispone a aprobar dos proyectos de decreto destinados a distinguir al comandante mayor (R) Alberto José “Pepe” Viscardi y al comandante mayor (R) Alfredo Ismael Gutiérrez, ambos integrantes históricos de Bomberos Voluntarios de Mercedes.

El reconocimiento a Viscardi pone en valor una trayectoria que comenzó el 15 de noviembre de 1960, cuando ingresó como aspirante al cuerpo. Tras una primera etapa de servicio y una posterior reincorporación en 1966, desarrolló una extensa carrera en la institución, ocupando distintas jerarquías y responsabilidades.

En 1977 alcanzó la jerarquía de comandante y asumió como jefe del Departamento Técnico Pericial. En 1983 fue promovido a comandante mayor y designado segundo jefe del Cuerpo Activo, función que desempeñó durante dos décadas, hasta 2003.

Su aporte también trascendió la tarea estrictamente operativa. Durante los años ’70 integró como vocal la entonces Federación Argentina de Bomberos Voluntarios y posteriormente participó de procesos vinculados con la capacitación, las operaciones y la ética bomberil. A finales de los ’90 se desempeñó como consejero regional alterno de Ética de la Región Centro, además de continuar vinculado al área técnica y pericial.

Desde 2003 integra la Escuadra de Reserva, manteniendo su vínculo con una institución a la que dedicó buena parte de su vida.

En el caso de Alfredo Ismael Gutiérrez, su incorporación al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes se produjo el 9 de abril de 1973. Permaneció durante décadas en actividad y pasó a la reserva el 8 de diciembre de 2019.

Durante su trayectoria participó de numerosas intervenciones fuera de Mercedes. Entre ellas se destaca su presencia en los incendios de El Bolsón, en 1987, y posteriormente su participación en la Brigada Puma, iniciativa que comenzó a desarrollarse entre 1990 y 1991 bajo el impulso del entonces jefe del cuerpo, Juan José Valle.

La brigada tuvo entre sus objetivos mejorar la coordinación, capacitación y respuesta conjunta de los bomberos bonaerenses. Desde 1992 intervino en distintas emergencias, comenzando con la asistencia a la comunidad de Goya durante las inundaciones y continuando luego con operativos por incendios forestales y otras situaciones de emergencia.

Gutiérrez también tuvo una destacada experiencia de capacitación internacional: en junio de 1995 participó en cursos de rescate con cuerdas y trabajos en altura en la Universidad de Texas, formación que posteriormente permitió multiplicar conocimientos entre cuarteles de distintas provincias argentinas.

En los últimos años de su etapa activa se desempeñó durante nueve años como segundo jefe y dos años como jefe del cuerpo, alcanzando la jerarquía de comandante mayor.

Los proyectos que llegarán al recinto destacan que detrás de cada guardia, intervención y salida de emergencia existe también un sacrificio familiar muchas veces silencioso. Son años de ausencias, noches interrumpidas, fines de semana y momentos compartidos resignados para responder a una vocación que implica estar disponible cuando otros necesitan ayuda.

Por eso, los decretos no solamente buscan reconocer los años de servicio de Viscardi y Gutiérrez, sino también el legado que ambos dejaron en la formación de nuevas generaciones y en el crecimiento institucional de Bomberos Voluntarios de Mercedes.

Las distinciones contemplan la entrega de sendas placas por parte del HCD, en las que se expresa el agradecimiento por su entrega, valor y compromiso desinteresado con la ciudad.

Bomberos pidieron un homenaje sin banderas políticas

Hay homenajes que trascienden cualquier pertenencia política. Y cuando se trata de Bomberos Voluntarios, esa premisa parece adquirir todavía más fuerza.

En el Concejo Deliberante de Mercedes comenzaron a tomar forma dos proyectos destinados a reconocer la labor y la trayectoria de dos exintegrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios (ver aparte). La iniciativa fue impulsada originalmente por el concejal libertario Mauricio Pollacchi, quien mantuvo encuentros con los protagonistas del reconocimiento y con integrantes de la institución.

Pero en esas conversaciones surgió un pedido concreto: que el homenaje no tuviera banderas partidarias.

La solicitud no partió de un espacio político ni fue una decisión posterior para buscar consensos. Fueron los propios bomberos quienes plantearon que el reconocimiento debía representar a todo el Concejo Deliberante y, en definitiva, a toda la comunidad.

Pollacchi aceptó el planteo y decidió que los proyectos fueran presentados sin logos ni identificaciones partidarias. Al mismo tiempo, invitó al resto de los concejales y bloques a participar de la iniciativa.

La respuesta fue positiva. Los distintos sectores acompañaron la propuesta y se sumaron a una construcción que apunta a que los decretos sean aprobados por unanimidad, sin que aparezcan autores partidarios del homenaje, sino con el Concejo en su conjunto como expresión institucional del reconocimiento.

La decisión adquiere además un significado especial por la relación histórica que une a la familia de Pollacchi con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes. Sin embargo, lejos de utilizar ese vínculo como una identificación personal o política, el concejal optó por compartir la iniciativa y abrirla al resto de los representantes legislativos.

El resultado es una señal poco habitual en tiempos donde prácticamente cualquier iniciativa puede quedar atravesada por la disputa partidaria o se presentan proyectos que se pisan en sus intenciones y se discuten hasta a qué hora se anoticiaron de uno u otro tema como se vio recientemente con la cuestión del incentivo a las inversiones. Este reconocimiento busca dejar de lado la grieta para poner en primer plano a quienes durante años dedicaron parte de su vida al servicio de los demás.

Por eso, la iniciativa que ahora llega al Concejo Deliberante tiene una particularidad que excede los nombres de quienes serán homenajeados. También representa un reconocimiento a una forma de entender el servicio público y comunitario.