Borsalino Hermanos realizó su jornada de negocios el jueves 1 de octubre en la Sociedad Rural de Mercedes, donde la vaca encontró una respuesta firme y dinámica, logrando una venta ágil y sostenida en el resto de las categorías.
Por Con Aire de Campo
La Sociedad Rural de Mercedes fue escenario de una nueva tarde de remate de BH, en donde se cumplió con el encierre previsto y se logró reunir a varias manos en busca de lo que se puso en los corrales. La respuesta de los compradores permitió desarrollar las ventas con fluidez, en una jornada que continuó con la comercialización de machos y hembras para invernada, además de lotes con cría.
La tarde de jueves volvió a mostrar el movimiento de una feria donde cada categoría responde a sus propias condiciones de oferta y demanda. La firmeza y la agilidad de la vaca marcaron el comienzo, mientras que la invernada completó una rueda comercial con diferentes alternativas para quienes buscan reponer y continuar produciendo.
En cada feria, detrás de los lotes que cargan los corrales hay una realidad distinta. Están los productores que necesitan comercializar parte de su hacienda, quienes buscan reponer animales para continuar con el ciclo productivo y aquellos que analizan cada operación en función de los números y las perspectivas del negocio.
En ese movimiento, el trabajo de las consignatarias resulta fundamental. La presencia en los establecimientos, el vínculo cotidiano con los remitentes y el conocimiento de las necesidades de los compradores forman parte de una tarea que va mucho más allá del momento en que comienza el martillo.
Para Borsalino Hermanos, vender en Mercedes representa la continuidad de un trabajo ligado a la producción ganadera y al acompañamiento de los productores de la región. La feria sigue siendo un espacio donde la hacienda encuentra su precio, pero también donde se expresan las expectativas del sector y las decisiones que cada establecimiento debe tomar para sostener su producción.
Porque detrás de cada remate hay mucho más que una operación comercial: hay campos que necesitan seguir produciendo, productores que hacen sus cuentas y una ganadería que se construye todos los días, entre el trabajo, la planificación y las condiciones de mercado.
Para Borsalino Hermanos, el remate en Mercedes fue una nueva oportunidad de vincular la hacienda de los productores con la demanda, en un mercado donde los valores y las condiciones de venta forman parte de las decisiones que definen el negocio ganadero.









