El Servicio de Atención Primaria de la Salud (SAPS) del Hospital Zonal General de Agudos Blas L. Dubarry sostiene desde hace cinco años un trabajo de abordaje integral con mujeres alojadas en el Anexo Femenino de la Unidad Penitenciaria Nº 5 de Mercedes.

La propuesta forma parte de una mirada de la salud que excede la atención de una demanda sanitaria puntual y contempla también el acompañamiento de las personas, el acceso a herramientas y la generación de oportunidades que puedan contribuir a sus proyectos de vida y a los procesos de reinserción social.

En ese marco, durante el Ciclo Alfonsina fueron presentadas bolsas confeccionadas por mujeres que participaron de un proyecto de serigrafía desarrollado mediante una articulación entre el SAPS, la Dirección de Género y Diversidad del Municipio de Mercedes, La Sericleta y la Dirección Provincial de Abordaje Integral y Medidas Alternativas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense.

La experiencia permitió que las participantes incorporaran conocimientos vinculados con una actividad productiva y creativa, al tiempo que encontraron un espacio para desarrollar capacidades, intercambiar saberes y fortalecer el trabajo colectivo.

Pero el destino de esas producciones le otorgó un significado particular a la iniciativa. Las bolsas realizadas dentro de un espacio de encierro llegaron a la comunidad y, de esa manera, atravesaron simbólicamente los límites físicos de la institución.

Desde el SAPS destacan que este tipo de intervenciones busca ampliar la concepción de salud integral, incorporando dimensiones sociales, culturales y comunitarias. El arte, la capacitación y el trabajo colectivo aparecen, así como herramientas que pueden contribuir al fortalecimiento de la autoestima, la creatividad y la adquisición de nuevas capacidades.

La iniciativa también se inscribe en una serie de políticas y acciones que distintos organismos bonaerenses vienen desarrollando en la Unidad 5 de Mercedes en materia de formación, inclusión sociolaboral y reinserción. Recientemente, por ejemplo, se pusieron en marcha propuestas de capacitación laboral y reciclado textil destinadas a personas privadas de la libertad.

En este caso, el trabajo sostenido por el SAPS del Hospital Dubarry – institución que integra el sistema de salud de la Provincia de Buenos Aires – pone el acento en el acompañamiento integral y en la construcción de herramientas que permitan pensar el período de privación de la libertad también como una etapa en la que pueden generarse aprendizajes y nuevas capacidades.

La experiencia desarrollada junto a las mujeres del Anexo Femenino muestra, de ese modo, otra dimensión de la tarea sanitaria: una intervención que no se limita al consultorio y que busca articular salud, derechos, formación y comunidad.