Fueron casi 50 GetFiteros a vivir dos días que difícilmente van a olvidar.
Hubo montaña, lluvia, barro, cansancio y desafíos. Cada uno con su distancia, sus objetivos y su propia batalla. Pero si algo dejó este fin de semana es que no todo se mide en kilómetros, tiempos o posiciones.
Se mide también en el compañero que espera, en el que alienta, en el abrazo al llegar, en las risas, en las caídas y en levantarse para seguir.
Porque entrenan para correr, pero en el camino se construye algo mucho más grande.
Vuelven cansados, embarrados y felices. Con historias para contar, objetivos cumplidos y recuerdos que van a quedar para siempre.
Casi 50 personas. Distintos desafíos. Un mismo equipo.
Esto también es GetFit.
Y van por más.











