Un familiar de afiliados al Instituto Nacional de Servicios para Jubilados y Pensionados (PAMI), formalizó una nota de queja donde deja en claro una serie de maniobras irregulares que podrían convertirse en la punta del iceberg de un caso resonante que podría terminar en los estrados judiciales.

El vecino que mantuvo un encuentro con la titular de la agencia María Daniela Canziani y el abogado de PAMI Mercedes, Dr. Sergio López, llevó un escrito de tres carillas en las cuales describió una serie de sucesos que podrían configurar fraude contra la administración pública.

En concreto lo que se llevó a cabo fue la realización de una nota de queja que ha sido elevada a PAMI Central para que realice la investigación pertinente y adopte las medidas que considere conveniente. En el escrito describe que su madre, quien se encuentra con serios problemas de salud, tiene 97 años e internación domiciliaria, tenía en el sistema una larga lista de medicamentos, muchos de los cuales no le habían sido prescriptos por su médico de cabecera.

En concreto apuntó a un enfermero que había asignado el instituto para el cuidado de la afiliada, a través de una prestadora. También hizo referencia a un extraño cambio de médico que ni siquiera había sido autorizado por la agencia.

El denunciante de esta situación aseguró que ni los medicamentos que no le habían sido recetados, ni el cambio de profesionales, fueron realizados con su consentimiento ni mucho menos el de su madre. Esto ha despertado las sospechas de una extraña trama en torno a las prestaciones de la obra social.

Pero además sostiene en ese escrito que, en principio, cuando se acercó a dar cuenta de lo que estaba sucediendo, no había sido atendido como hubiese querido, y que en ocasiones ni siquiera le ofrecieron una silla. Esta circunstancia es la que habría llegado a instancias superiores del PAMI, los que se ocuparon luego de convocar a la asesoría letrada y solicitarle concretamente que procedan a escuchar la descripción de un caso grave.

En la continuidad de los hechos se detectó además que otros dos afiliados de la misma familia, también fueron víctimas de estas maniobras, es decir que sacaban medicamentos a su nombre, pero no eran para los beneficiarios. Fue llamativa la presencia de una droga que se repetía en los tres afiliados pero que ninguno de ellos recibía como medicación. También fue llamativa la aparición de una prescripción de sildenafil, conocida en términos comerciales como Viagra. Menciona entonces la nota de queja que podría haber una reventa de esos medicamentos. Un hecho para investigar.

De acuerdo a fuentes cercanas al instituto, la nota de queja se acompañó de un acta que surge de la reunión que mantuvo el hijo de la afiliada, el Dr. López y la jefa de agencia. Ese documento sería elevado a las áreas correspondientes para que se inicie una profunda investigación y se castigue a quienes cometieron irregularidades en este caso que recién comienza, pero que seguramente tendrá más novedades a la brevedad. El caso particular podría servir para poner fin a hechos de esta naturaleza que algunos consideran que son recurrentes, pero pocas veces denunciados como sucedió en esta oportunidad.