A pocos días de la llegada del Papa León XIV a Luján, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, expresó la expectativa de la comunidad religiosa ante una visita histórica y aseguró que la ciudad de Luján se prepara para recibir al pontífice con una convocatoria que tendrá como centro la devoción a la Virgen.

“Nos estamos preparando para recibir al Papa con los brazos y el corazón abiertos. Le daremos el abrazo de todo el pueblo argentino”, manifestó Scheinig en declaraciones a medios vaticanos difundidas por la Agencia de Información Católica Argentina (AICA).

El prelado destacó especialmente el significado que tiene Nuestra Señora de Luján para la identidad religiosa del país y describió al santuario como un lugar de encuentro, oración y acogida para miles de peregrinos que llegan desde distintos puntos de la Argentina.

En ese sentido, recordó que la imagen de la Virgen tiene apenas 38 centímetros de altura, pero representa una presencia de enorme significado espiritual para los fieles. “Luján es un lugar muy querido por el pueblo argentino y la Virgen ama a su pueblo”, expresó, al señalar que quienes visitan el santuario difícilmente regresan de la misma manera.

Durante la entrevista, Scheinig también reflexionó sobre el silencio de la imagen de la Virgen de Luján, al que vinculó con la figura de María en los Evangelios. Explicó que su presencia maternal se manifiesta en la escucha, el acompañamiento y el consuelo de quienes llegan hasta ella con sus preocupaciones y pedidos.

El arzobispo recordó, además, que León XIV ya conoce el santuario. Antes de su elección como pontífice, cuando se desempeñaba como prior general de la Orden de San Agustín y todavía era conocido como Robert Prevost, visitó Luján y fue recibido por el propio Scheinig.

Para el arzobispo, ese antecedente representa un vínculo especial con el lugar que ahora volverá a visitar como Papa. También destacó la cercanía que el pueblo argentino mantiene con la figura papal, particularmente después del pontificado de Francisco.

“Para nosotros, un Papa no es un extraño, sino una persona cercana”, sostuvo. En esa línea, consideró que la visita de León XIV permitirá renovar los lazos de amistad y comunión entre el pontífice y la comunidad argentina. Incluso anticipó que se prepara una sorpresa para la ocasión, aunque prefirió mantener los detalles en reserva.

Scheinig señaló que Luján cuenta con experiencia en la organización de encuentros multitudinarios y mencionó como antecedente reciente la peregrinación juvenil del 3 y 4 de octubre, que congregó a unos 2,5 millones de personas. “Creemos que este es el mandato de la Virgen de Luján: asegurar que toda persona que venga aquí se sienta bienvenida, porque ella siempre nos recibe”, explicó.

La visita de León XIV tendrá un antecedente de enorme relevancia histórica: la llegada de San Juan Pablo II a Luján el 11 de junio de 1982, en plena Guerra de Malvinas. En aquella oportunidad, el pontífice polaco llegó a la ciudad como “peregrino en tiempos difíciles” y puso su oración en favor de la paz, invocando a la Virgen de Luján como Reina de la Paz.

Más de cuatro décadas después, el santuario volverá a recibir a un Papa. Esta vez será León XIV, en una visita que despierta una marcada expectativa religiosa e institucional y que tendrá a Luján como uno de los escenarios centrales de su paso por la Argentina.