El Comité de Cuenca del Río Luján dio a conocer el informe con las respuestas a las consultas y observaciones realizadas en el marco de la instancia de participación pública convocada por el proyecto “Paseo Control de Inundaciones Parque Independencia”, una intervención que las autoridades presentan como parte de un plan integral para reducir el riesgo de inundaciones en la cuenca.
La consulta pública contempló la participación de vecinos, instituciones, organizaciones y ONG vinculadas con la problemática del río. El documento reúne tanto los planteos realizados de manera presencial como las presentaciones efectuadas posteriormente por vía virtual.
Uno de los principales puntos de preocupación estuvo relacionado con el muro de contención de crecidas previsto en el sector del Parque Independencia. Ante las preguntas sobre su ubicación, dimensiones y eventual impacto hidráulico, el Comité de Cuenca explicó que tendrá una altura variable, con un promedio inferior a los dos metros, y que se extenderá desde la calle 29 hasta la calle 43.
Según la respuesta oficial, la estructura no debe analizarse como una obra aislada, sino como un componente complementario de la Adecuación del Cauce del Río Luján – Etapa III, que contempla el ensanchamiento del río y la modificación de sus condiciones de escurrimiento. El objetivo declarado es evitar que los desbordes alcancen las zonas urbanizadas y los barrios próximos al curso de agua.
Uno de los cuestionamientos de mayor contenido técnico surgió a partir de la consulta realizada por Guillermo Blanco, quien planteó la conveniencia de incorporar Áreas de Retención Temporal de Excedentes Hídricos (ARTEH) aguas arriba del puente de calle 43.
La respuesta oficial sostiene que las ARTEH contempladas en el Plan Maestro del Río Luján corresponden a otro proyecto. Además, señala que durante el desarrollo de los proyectos licitatorios se analizaron cuestiones que no habían sido definidas en la etapa de planificación general, como las superficies afectadas por los lagos de retención, las servidumbres, los costos y la afectación de accesos.
De acuerdo con el informe, las evaluaciones realizadas determinaron que, aunque las ARTEH presentan eficiencias individuales, el conjunto de esas obras no produciría una reducción significativa de los niveles del río en la ciudad de Mercedes, por lo que se decidió mejorar la eficiencia de la adecuación del cauce.
No obstante, el organismo aclaró que la posibilidad de ejecutar las ARTEH no queda cerrada. Su eventual realización, señala, podría mejorar la eficiencia de la obra de adecuación del cauce actualmente proyectada.
La situación de los puentes también fue motivo de consulta. El informe confirma que los puentes de calle 43 y El Cañón serán objeto de una intervención específica y que ambos fueron licitados de manera separada de la obra principal. La respuesta indica que serán ensanchados para adaptarlos a las nuevas condiciones hidráulicas del río y que la obra se encuentra próxima a comenzar.
En cuanto a los plazos generales, el informe estima aproximadamente un año para las tareas previas al inicio de la obra y otro año para su ejecución, por lo que calcula un período total cercano a los dos años.
Otra de las inquietudes estuvo vinculada con las familias asentadas en las inmediaciones del río, especialmente en el sector cercano al ferrocarril. La respuesta oficial es concreta: el proyecto no contempla la reubicación de esas familias. La intervención se desarrollará sobre la vera del río y sobre el espacio público existente. También se indicó que no está previsto ensanchar el cauce sobre el margen correspondiente al denominado Parque Viejo, debido a las características del sector.
En paralelo, el Comité de Cuenca aseguró que el Bosque de la Memoria será preservado y que incluso se proyecta su puesta en valor. Entre las intervenciones previstas figuran nuevos bancos y equipamiento urbano, además del reemplazo de ejemplares de árboles autóctonos secos o deteriorados. La selección de las nuevas especies podría realizarse con participación de la comunidad.
El informe también explica cómo funcionaría el sistema durante las crecidas. El alteo del camino previsto en el proyecto está diseñado para brindar resguardo frente a un evento de 25 años de recurrencia.
Las alcantarillas contarían con compuertas automáticas destinadas a impedir el ingreso del agua del río hacia la zona urbana durante una crecida. Cuando el nivel de los excedentes pluviales internos sea superior al del río, el sistema permitiría su descarga; de no ser suficiente, se recurriría a un sistema de bombeo ambulante.
El propio informe contempla, además, un escenario de mayor magnitud: ante una crecida superior al evento de diseño, el agua podría superar el nivel del camino y producirse una inundación. Para ese caso también se prevé el empleo posterior de bombas y generadores móviles para el drenaje.
Las críticas de S.O.S. Hábitat y vecinos autoconvocados
Las presentaciones de S.O.S. Hábitat Mercedes y Vecinos Autoconvocados de Escobar plantearon cuestionamientos vinculados con el impacto del muro, el escurrimiento y drenaje del agua, la falta de información sobre cotas y aspectos del Estudio de Impacto Ambiental, además de reclamar una evaluación conjunta entre el proyecto del Parque Independencia y la Adecuación del Cauce – Etapa III.
Frente a estas observaciones, el Comité de Cuenca sostuvo que el Estudio de Impacto Ambiental fue elaborado desde una perspectiva integral de la cuenca y que las modelaciones hidráulicas contemplaron el conjunto de las intervenciones.
En ese marco, se afirmó que la adecuación del cauce en el tramo medio permitiría regular de manera más eficiente los picos de crecida sin trasladar impactos negativos hacia la cuenca baja. También se explicó que el sistema de drenaje del sector del parque contará con desagües pluviales y alcantarillas provistas de válvulas de clapeta para impedir el ingreso del agua del río durante las crecidas.
La principal definición que surge del informe oficial es que la intervención proyectada para el Parque Independencia no pretende funcionar de manera independiente, sino integrada a una serie de obras que se vienen desarrollando en distintos puntos de la cuenca del Río Luján.
La documentación señala que el proyecto de Mercedes debe ser entendido conjuntamente con las obras ejecutadas y proyectadas aguas arriba y aguas abajo, dentro de una estrategia destinada a reducir el riesgo de inundaciones en las zonas pobladas.
La consulta pública, sin embargo, dejó planteados interrogantes que atraviesan la discusión sobre el futuro hidráulico de Mercedes: la conveniencia o no de las áreas de retención aguas arriba, el funcionamiento de las defensas locales, el impacto sobre el escurrimiento, la situación de los espacios verdes y las condiciones de seguridad ante eventos extremos.
Por último, el informe establece que la cota definitiva del terreno será determinada durante la elaboración del proyecto ejecutivo, mientras que el período de consulta virtual complementaria continuará habilitado a través de los canales oficiales del Comité de Cuenca del Río Luján.








