El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, encabezó una nueva reunión del Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias (CORE), un espacio que reúne a organismos y empresas del Estado provincial para coordinar acciones de prevención y respuesta frente a situaciones que puedan afectar la infraestructura y los servicios públicos.

El CORE funciona desde 2025 y está integrado por distintas áreas vinculadas a recursos hídricos, energía, planificación, vialidad, la Autoridad del Agua (ADA), ABSA, OCEBA y BAESA, entre otros organismos. Su objetivo es fortalecer la articulación institucional ante la creciente frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos extremos y, especialmente, frente al pronóstico de un fuerte evento de El Niño durante la segunda mitad de 2026.

Según los principales centros internacionales y reportes climáticos, este fenómeno podría generar lluvias intensas, inundaciones y temperaturas anómalas en gran parte del país.

Durante el encuentro, Katopodis señaló: «Hace meses que venimos trabajando con las áreas y organismos haciendo tareas de prevención en el territorio: limpieza de ríos, arroyos y canalizaciones, levantado de terraplenes, recambio de alcantarillados, puesta a punto de compuertas y bombas». Además, sostuvo que «la crisis climática ya no es un pronóstico, es nuestra realidad cotidiana, y la obra pública es la herramienta más concreta que tenemos para enfrentarla».

En ese marco, el Ministerio avanzó en el Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático, una estrategia destinada a fortalecer la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta ante eventos meteorológicos extremos.

El plan se estructura sobre tres ejes principales. El primero contempla el monitoreo hidrometeorológico y la coordinación entre organismos mediante herramientas como el Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes técnicos elaborados por la Autoridad del Agua, que permiten anticipar escenarios y planificar intervenciones.

El segundo eje está orientado a las acciones de prevención y respuesta inmediata, incluyendo la limpieza y mantenimiento de arroyos y canales, la reparación de caminos afectados por anegamientos y la implementación de planes de contingencia para garantizar el abastecimiento de agua potable y energía eléctrica durante eventos extremos.

Finalmente, el tercer eje prevé medidas estructurales de adaptación al cambio climático, con 135 intervenciones y siete estudios destinados a obras de drenaje urbano y defensas costeras, además de diez proyectos de infraestructura hidráulica regional para fortalecer la producción agropecuaria frente a inundaciones y sequías.

Desde el Ministerio destacaron que este plan forma parte del Plan Estratégico de Infraestructura provincial y busca anticipar riesgos, proteger a las comunidades y fortalecer la resiliencia de la provincia frente a los desafíos que plantea el cambio climático.