Oscar Potetti, quien es ingeniero civil de la ciudad de 9 de Julio, asegura que la obra de la autovía podría ejecutarse en cuatro años y respalda su planteo con un análisis técnico basado en antecedentes históricos, avances tecnológicos y la planificación simultánea de múltiples frentes de trabajo.

La posibilidad de completar los 511 kilómetros de la Autovía de la Ruta Nacional Nº 5 entre Mercedes y Santa Rosa en un período presidencial de cuatro años volvió a instalarse en el debate público a partir de las declaraciones del ingeniero civil Oscar Potetti y de un posterior documento técnico en el que desarrolla los fundamentos de esa propuesta.

En una entrevista radial, Potetti afirmó que la concreción de la obra es técnicamente viable siempre que exista decisión política y una adecuada planificación. El profesional, con cuatro décadas de experiencia en empresas constructoras y más de veinte años de actividad docente universitaria, sostuvo que el crecimiento sostenido del tránsito, el deterioro de la calzada y el aumento del transporte pesado vinculado al desarrollo de Vaca Muerta convierten a la autovía en una necesidad impostergable.

Como complemento de esas declaraciones, Potetti difundió una carta técnica en la que explica porqué considera factible cumplir ese plazo. El análisis toma como antecedente la construcción de la Ruta Provincial 65 en la década de 1960, donde contratos de aproximadamente 30 kilómetros se ejecutaban en menos de dos años. A partir de esa experiencia y considerando los avances tecnológicos incorporados en las últimas décadas – como maquinaria de mayor capacidad, sistemas GPS, modelado digital, plantas automatizadas y controles inteligentes – sostiene que la productividad actual permite reducir significativamente los tiempos de ejecución.

El ingeniero aclara que una autovía moderna presenta una complejidad superior a una pavimentación convencional, ya que incluye puentes, distribuidores, colectoras, drenajes y otras obras complementarias. Sin embargo, afirma que el factor determinante para cumplir el plazo no es únicamente la velocidad de cada contrato, sino la organización de la obra mediante múltiples licitaciones y frentes de trabajo desarrollados en forma simultánea.

Según su planteo, esta modalidad permitiría reducir los tiempos de ejecución, minimizar las interrupciones derivadas de cambios administrativos, optimizar los recursos disponibles y adelantar los beneficios económicos y sociales para toda la región. En ese sentido, sostiene que la duración de una obra de esta magnitud depende principalmente de una planificación integral, la continuidad del financiamiento y la coordinación de los distintos contratos.

Potetti también advierte que las obras prolongadas durante décadas suelen quedar expuestas a cambios de prioridades políticas. Como ejemplo menciona el tramo Luján-Mercedes, cuya construcción demandó alrededor de 26 años y atravesó seis administraciones nacionales. Por ello, considera que fijar un plazo equivalente a un único mandato presidencial transformaría la Autovía de la Ruta Nacional 5 en una verdadera política de Estado, permitiendo además que la sociedad evalúe con claridad el cumplimiento del compromiso asumido.