La persistente siniestralidad en la Ruta Nacional 5, especialmente en el tramo que conecta a Mercedes con la región, ha vuelto a encender las alarmas de la Fundación Estrellas Amarillas. Tras el reciente y trágico fallecimiento de un médico de 36 años en un choque frontal cerca del Acceso Néstor Kirchner en Chivilcoy, la organización ha manifestado su profunda preocupación por un escenario que califican de evitable pero letal.
La inquietud actual no es aislada. Hace tiempo, la fundación, encabezada por su presidenta Silvia González, presentó un exhaustivo relevamiento geolocalizado que puso en cifras la crudeza de este corredor vial.
El documento, que analiza datos entre 2012 y 2024, reveló que el 92 % de los choques fatales en la Ruta 5 son frontales, una estadística que González describe como un «choque de realidad» para los intendentes de la zona.
Según el informe, la peligrosidad radica en una calzada angosta de apenas 7,50 metros que, al carecer de separación física entre manos, no perdona errores durante las maniobras de sobrepaso . A esto se suma la paralización de las obras de la autovía, lo que deja a los conductores en un estado de vulnerabilidad constante.
Factores de riesgo: Velocidad, transporte pesado y mitos derribados
El estudio detallado por Estrellas Amarillas identifica tres factores clave detrás de las muertes:
Velocidad desmedida: Se han detectado vehículos circulando a 180 km/h, una velocidad que anula cualquier margen de reacción.
Desregulación del transporte pesado: Desde 2024, la quita de restricciones horarias para camiones ha saturado la traza a toda hora, incrementando el número de víctimas.
El peligro diurno: Contrario a la creencia popular, la mayoría de las tragedias no ocurren de noche. El informe precisa que el 41 % de las muertes se producen por la mañana y el 33 % por la tarde, mientras que la noche solo registra el 26 % de los casos.
Asimismo, los controles han arrojado datos alarmantes sobre el consumo de alcohol: de 80 conductores detectados con resultados positivos, el 30 % eran choferes profesionales.
La urgencia de soluciones locales
Ante la confirmación de que la obra pública nacional no es una prioridad inmediata, Silvia González ha propuesto medidas que los Municipios podrían implementar de forma autónoma. Entre ellas se destacan la construcción de rotondas en accesos críticos – lo que podría reducir la mortalidad hasta en un 75 % – y la instalación de radares cuyos fondos se destinen a fideicomisos municipales para mantenimiento vial.
La situación es crítica. Datos del perito Jorge Lasala refuerzan esta urgencia: solo en 2024, el tramo entre Mercedes y Chivilcoy registró once fallecimientos, lo que representa casi una muerte por mes. Sin intervenciones concretas y urgentes, la fundación advierte que la Ruta 5 seguirá siendo un corredor de alto riesgo donde las vidas se transforman en puntos calientes sobre un mapa de dolo.








