Tal como lo habíamos anticipado, una nueva lista se suma a la pelea por la presidencia del Colegio Departamento de Abogados que tendrá lugar a través de un acto eleccionario, el próximo mes de mayo.
El Dr. Ariel Fusco se anota en la carrera y es el segundo candidato después de haber confirmado la misma intención el Dr. Horacio Deluca. Hasta ahora son dos mercedinos los que pugnarán por ese espacio institucional. Hace ya largos periodos que el colegio no tiene un presidente de origen mercedino teniendo en cuenta los últimos mandatos de Hernán Salaverri (Suipacha), Mateo Laborde (Bragado) y Horacio Vero (Chivilcoy).
Con esta nueva renovación de autoridades se ha generado mucha expectativa en el foro local al respecto, y a la fecha se insinúa la posibilidad de hasta cuatro listas que podrían intervenir en las elecciones. Vale señalar que en esta oportunidad se renueva la máxima autoridad, su presidente, quien asumirá el mandato por cuatro años. No obstante, uno de los sectores que parecía que también iba a participar de la pulseada, con un candidato abogado de San Andrés de Giles, aún no había decidido su participación y es posible que lleve una candidata mujer cuyo nombre aún no ha sido develado.
Lo concreto es que hay dos confirmaciones y en ese contexto, el Dr. Ariel Fusco ha confirmado su participación. En diálogo con esta redacción comentaba: “Fue una decisión difícil formalizar mi intención de participar. Si bien es una aspiración que tengo hace muchos años, creo que la oportunidad es esta. Dirigir políticamente una organización como el Colegio de Abogados requiere de mucha dedicación, y eso genera una reorganización de todas las actividades y obligaciones personales, trabajo, familia, etc. Luego de pensarlo mucho decidí participar, sobre todo porque tengo un equipo de trabajo en mi estudio que me respalda”.
En cuanto a las ideas a desarrollar, explicaba lo siguiente “El Colegio de Abogados funciona. Administrativamente funciona, eso está asegurado, tiene un plantel de empleados y un gerente que conocen a la perfección el funcionamiento. El consejo directivo, con su presidente a la cabeza, debe gestionar políticamente. El colegio tiene esencialmente un rol gremial, que se traduce en la defensa de los intereses de los colegiados, y en el acompañamiento en su desarrollo y formación profesional. Teniendo en cuenta eso, creo que, a partir de 2026, en la agenda del colegio no puede estar ausente fijar posición y proponer cambios en la Caja de Previsión. Tampoco puede estar ausente la participación en el mejoramiento de la Administración de Justicia, cooperando con la elaboración de diagnósticos sobre las dificultades que atraviesa, y generando el diálogo necesario con el Poder Judicial y el Colegio de Magistrados para que las problemáticas que los abogados atraviesan día a día puedan ser superadas”.
Añadió que, desde el punto de vista de la formación y perfeccionamiento, el colegio debe tener una oferta de calidad permanente en todos los fueros, que, si bien existe, debe ser reforzada y mejorada. “En definitiva, la gestión que propongo tiene su eje en estar cerca de los abogadas y abogados”, anticipó.








