Los colegios privados de la provincia de Buenos Aires que reciben aporte estatal podrán aplicar nuevos aumentos en sus aranceles de hasta el 3 % en noviembre y otro 3 % en diciembre. La actualización fue autorizada por el Gobierno bonaerense y se enmarca en los ajustes que se vienen realizando luego de los acuerdos salariales con los docentes.
La medida tendrá repercusión en Mercedes, una ciudad que cuenta con una importante presencia de establecimientos educativos de gestión privada, tanto en el nivel inicial como en primaria y secundaria. Para las familias que envían allí a sus hijos, los nuevos valores se traducirán en otra actualización de las cuotas mensuales en el tramo final del año.
Los porcentajes autorizados funcionan como topes y los valores concretos dependen de la categoría de cada institución y del nivel de aporte estatal que recibe. La actualización fue solicitada por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) ante la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense.
Aunque la autorización permitirá incrementar los ingresos de los establecimientos, desde AIEPA sostienen que el sistema de actualización de aranceles continúa generando un desfasaje entre los compromisos salariales y los recursos que efectivamente pueden percibir los colegios.
Martín Zurita, secretario ejecutivo de la entidad, explicó que las demoras en la aprobación de los nuevos valores obligan a las instituciones a afrontar con recursos propios los aumentos salariales acordados en las negociaciones paritarias.
Según las estimaciones de la asociación, los importes que los establecimientos no lograron recuperar representan aproximadamente el 25 % de los ingresos correspondientes a una cuota mensual.
Uno de los ejemplos señalados por la entidad es el incremento salarial de octubre, cuyo impacto recién puede trasladarse a los aranceles de noviembre. A esto se suma que los colegios no están habilitados para realizar cobros retroactivos que permitan compensar las diferencias acumuladas.
El escenario genera especial inquietud de cara al verano de 2027. Durante enero y febrero, los establecimientos deben continuar afrontando obligaciones salariales y otros gastos de funcionamiento, aunque dejan de percibir los ingresos habituales por las cuotas mensuales.
Desde AIEPA advierten que todavía no existe previsibilidad sobre los valores que podrán cobrar durante esos meses ni sobre la posibilidad de trasladar a los aranceles eventuales nuevos aumentos salariales.
Como antecedente, la entidad recordó que durante el verano anterior se dispusieron incrementos salariales en diciembre, enero y febrero sin que se habilitara su traslado anticipado o posterior a las cuotas escolares.
La situación puede generar dificultades para sostener el funcionamiento de las instituciones, especialmente aquellas con menor margen financiero para absorber diferencias entre ingresos y gastos.
En Mercedes, donde la educación privada forma parte de la oferta educativa local y reúne a numerosas comunidades escolares, la evolución de las cuotas constituye una cuestión que involucra tanto a las familias como a los responsables de los establecimientos.
La actualización autorizada para noviembre y diciembre permitirá adecuar parcialmente los aranceles, aunque el planteo de AIEPA apunta a una cuestión más amplia: la necesidad de que los incrementos de las cuotas acompañen de manera más oportuna las variaciones de los salarios y los demás costos de funcionamiento.
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