La jornada deportiva en el predio de calles 15 y 42 terminó en caos con corridas, piedrazos y un joven hospitalizado. Mientras la Liga Mercedina muestra su preocupación ante la reiteración de estos hechos, se inició una investigación judicial para deslindar responsabilidades tras los violentos episodios ocurridos en las afueras de la institución.
Lo que debía ser una tarde dedicada exclusivamente a la formación deportiva y el esparcimiento familiar se transformó, una vez más, en un escenario de violencia y tensión. Los incidentes se desencadenaron el pasado viernes en las inmediaciones del predio del Club Trocha, específicamente en la intersección de las calles 15 y 42, al finalizar los encuentros de Quinta División y la Categoría 2012, entre el equipo local y Vélez Sarsfield.
Según los reportes policiales y testimonios recolectados en el lugar, el foco del conflicto se originó en la vía pública, donde una gresca de la que habrían participado tanto jugadores como algunos familiares derivó en situaciones de extrema peligrosidad.
En medio de las corridas y el lanzamiento de proyectiles, un joven perteneciente a la delegación visitante sufrió una herida cortante en la zona craneal, lo que obligó a su inmediato traslado en una ambulancia privada al Hospital Blas L. Dubarry para recibir asistencia médica.
El clima de pánico se intensificó en un playón aledaño, de la calle 15, entre 42 y 44, donde se habrían registrado algunos daños materiales.
Durante el punto más crítico de los disturbios, circuló una versión que indicaba la posible exhibición de un arma de fuego desde un automóvil, lo que motivó un llamado urgente al 911. No obstante, fuentes del área de Seguridad Municipal confirmaron, tras el cotejo de las cámaras de monitoreo, que no se detectó la presencia de personas armadas, desestimando así la versión más grave que circuló entre los presentes.
Antecedentes y repercusiones legales
Este nuevo brote de violencia no es un hecho aislado en el ámbito local. La preocupación de las autoridades de la Liga Mercedina de Fútbol es creciente, dado que el año pasado ya se habían registrado episodios similares que motivaron la aplicación de severas sanciones deportivas y económicas. La repetición de estas conductas en categorías formativas pone en jaque los protocolos de convivencia y seguridad en los predios deportivos de la ciudad.
En esta oportunidad, el conflicto ha trascendido la esfera meramente deportiva para radicarse en el ámbito penal. Actualmente existe una investigación judicial en curso, la cual incluye denuncias cruzadas presentadas por algunos de los protagonistas de la trifulca. Mientras la justicia busca determinar las responsabilidades individuales, no se descarta que también desde la entidad que nuclea a los equipos locales pueda tener algún tipo de definiciones.
Desde la Liga Mercedina, cuyos dirigentes se hicieron presentes en el lugar de los hechos, manifestaron su profunda inquietud ante una temporada que parece repetir los errores del pasado, afectando directamente la esencia del fútbol infantil y juvenil.
De acuerdo a las fuentes consultadas, la investigación continuará con el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad internas del club para aportar claridad a la causa judicial.








