La Universidad Nacional de Luján, dispuso sobre el final de la semana el desalojo preventivo de la totalidad de sus sedes luego de que se conocieran amenazas vinculadas a un posible tiroteo en la casa de altos estudios. La medida alcanzó a las dependencias ubicadas en Luján, Chivilcoy, Campana, San Miguel, San Fernando y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La decisión fue informada oficialmente por el Rectorado de la institución que tiene al frente al mercedino Walter Panessi, que mediante un comunicado se indicó que la situación fue puesta “de inmediato en conocimiento de las autoridades competentes” y que el procedimiento se llevó adelante por recomendación de la fiscalía federal interviniente, en el marco de una investigación judicial en curso.
Según se indicó, la universidad colaboró desde un primer momento con la Justicia y con las fuerzas de seguridad, aportando toda la información requerida para avanzar en la investigación sobre el origen y la veracidad de las amenazas.
El Rectorado remarcó además que la prioridad absoluta es preservar la integridad física de estudiantes, docentes, nodocentes y de toda persona que desarrolla actividades dentro de la universidad. Por ese motivo, las autoridades resolvieron evacuar preventivamente todas las sedes mientras se desarrollan las actuaciones correspondientes.
Aunque no trascendieron detalles específicos sobre el contenido de las amenazas, trascendió que las advertencias hacían referencia a posibles hechos de violencia armada dentro de las instalaciones universitarias, lo que activó los protocolos de seguridad y motivó la inmediata intervención judicial.
La situación generó preocupación entre estudiantes y trabajadores universitarios, especialmente por el despliegue preventivo realizado en distintos edificios y la suspensión momentánea de actividades académicas y administrativas.
Desde la universidad evitaron brindar mayores precisiones debido a que la causa se encuentra en trámite judicial. “Las decisiones adoptadas se ajustan estrictamente a los criterios indicados por la autoridad judicial”, señalaron desde el Rectorado.
Finalmente, la Universidad Nacional de Luján reafirmó su compromiso con “una vida universitaria democrática, segura y respetuosa” en medio de momentos difíciles y de conflictividad con las autoridades nacionales y agradeció a toda la comunidad educativa “la responsabilidad y la calma” con la que acompañó la situación.








