Marcelo César Suárez, vecino de la localidad de Altamira, hizo pública su postura en rechazo al proyecto presentado por el bloque de concejales de La Libertad Avanza de Mercedes para gestionar la instalación de radares fijos sobre la Ruta Nacional Nº 5. A través de un escrito dirigido a distintos concejales del distrito, manifestó su preocupación por el impacto que la iniciativa podría tener sobre los usuarios habituales de ese corredor vial.

Suárez aclaró que comparte el objetivo de reducir la cantidad de heridos y fallecidos en la ruta, aunque considera que la radarización «no es la herramienta adecuada» para alcanzar ese fin. En ese sentido, sostuvo que los radares fijos terminan priorizando la recaudación por sobre la prevención y advirtió que una multa por exceso de velocidad puede superar los 322 mil pesos, un monto que, según afirmó, resulta imposible de afrontar para muchos vecinos de Mercedes.

El vecino también cuestionó el alcance del proyecto impulsado por el concejal Mauro Pollacchi, al considerar que no estaría acompañado por estudios técnicos, estadísticas de siniestralidad ni informes elaborados por organismos especializados que justifiquen la elección del tramo propuesto para la instalación de los dispositivos.

Otro de los puntos planteados por Suárez hace referencia a la normativa nacional vigente. Señaló que el propio Gobierno nacional impulsa una revisión del sistema de fiscalización electrónica y recordó que la Disposición 91/2026 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial establece requisitos técnicos y estadísticos para la instalación de radares, los cuales – según su interpretación – deberían ser cumplidos previamente.

Como alternativa, propuso avanzar en medidas de carácter preventivo que, a su criterio, resultarían más efectivas y menos perjudiciales para los usuarios. Entre ellas mencionó la urbanización del tramo comprendido entre los accesos a Mercedes, una mejor señalización horizontal y vertical, la instalación de cartelería preventiva y la implementación de postas permanentes de control en el peaje y en el acceso sur de la ciudad.

Suárez argumentó que la presencia de controles presenciales permitiría no solo fiscalizar el cumplimiento de las normas de tránsito, sino también intervenir rápidamente ante accidentes, la presencia de animales sueltos sobre la calzada u otras situaciones de riesgo.

En su análisis también cuestionó el estado general de la Ruta Nacional Nº 5 y la reciente concesión del corredor vial. Consideró que la empresa concesionaria debería priorizar inversiones destinadas al mantenimiento y la seguridad antes que avanzar con sistemas de fiscalización electrónica.

El vecino expresó además sus reparos respecto del funcionamiento del sistema de fotomultas, señalando antecedentes de demoras en las notificaciones, errores administrativos y cuestionamientos sobre la homologación y señalización de algunos equipos, situaciones que – según indicó – terminan trasladando al conductor la carga de iniciar impugnaciones ante los juzgados competentes.

Finalmente, Suárez sostuvo que una reducción brusca de velocidad en las inmediaciones de un radar fijo puede generar nuevas situaciones de riesgo, especialmente cuando los conductores frenan de manera repentina para evitar una infracción.

Como propuesta integral, pidió que se prioricen obras estructurales, entre ellas la continuidad de la autopista entre Mercedes y Suipacha, la mejora del estado de la ruta, controles de carga y de tránsito, cámaras con fines preventivos y una adecuada señalización, rechazando la instalación de radares con fines sancionatorios.