Personal policial y judicial intervino en un domicilio con el fin de dar con un menor que horas antes había realizado una amenaza en redes sociales.
Durante la tarde del pasado martes, la Policía Comunal y la Justicia con el acompañamiento de la Secretaría de Seguridad efectuaron un nuevo allanamiento en una vivienda de nuestra ciudad donde residiría un joven estudiante que, horas antes, había realizado una amenaza de tiroteo a través de las redes sociales. Ante esta situación, las autoridades educativas locales radicaron la denuncia correspondiente.
Al ser consultado al respecto, el Dr. Maresca, secretario de Seguridad, sostuvo que “no es un tema sencillo; además de estas intervenciones existe una mesa de trabajo interdisciplinaria con varias instituciones participando”. Asimismo, destacó el “amplio y rápido trabajo de la Justicia y la Policía Comunal para dar respuesta a la ciudadanía”.
El funcionario agregó que “es un tema serio, no es una broma; la emisión de este tipo de amenazas no deja de ser un delito”, y concluyó señalando que es un fenómeno que se está viendo en todo el país, lo que ha derivado en distintas medidas y acciones por parte de las escuelas
Tras la alerta emitida, se procedió a registrar el domicilio y secuestrar un teléfono iPhone, dispositivo desde el cual el menor habría enviado el mensaje amenazante contra la institución. Para ejecutar la medida, fueron fundamentales las capturas de pantalla de las redes sociales, elementos clave para otorgar claridad al accionar judicial y policial.
En el caso interviene la U.F.I. N° 6 del Departamento Judicial Mercedes. El joven permanecerá con una causa abierta y deberá responder legalmente por la intimidación pública generada.
Una tendencia peligrosa
Este tipo de acciones se vienen replicando en todo el país. El origen de esta «campaña» parece ser un fenómeno viral o «challenge» de TikTok, en el cual los jóvenes participan difundiendo amenazas en sus propios establecimientos, generando un clima de tensión y preocupación en la comunidad educativa.
Antecedente local
Días antes al allanamiento realizado el día martes, ya personal policial había procedido a realizar otro operativo similar a partir de una denuncia por amenazas realizadas en el baño de una escuela y en redes sociales y a partir de una investigación que, como resultado saliente, arrojó el secuestro de cuatro teléfonos celulares y tres computadoras.
El operativo se realizó tras la denuncia efectuada por la directora de la escuela Normal, Jorgelina Chee, luego de la aparición de amenazas en el baño femenino del establecimiento.
La investigación descubrió que las amenazas se repetían en distintas redes sociales como WhatsApp e Instagram, lo que permitió un paso clave: tras rastrear el IP (Protocolo de Internet, una etiqueta que identifica el lugar desde el que se conecta un dispositivo a la red), los agentes llegaron a la vivienda donde se produjo el secuestro de siete aparatos: tres computadoras y tres teléfonos celulares. El sospechoso es un alumno de 16 años de edad que quedó imputado.
El objetivo, ahora, es determinar si las amenazas se emitieron desde alguno de esos siete dispositivos para proceder luego a las eventuales imputaciones.








