La decisión del Gobierno nacional de concesionar por 20 años la Ruta Nacional 5 volvió a poner en primer plano un reclamo que desde hace décadas une a municipios, legisladores, organizaciones civiles y vecinos de toda la región: la construcción de la autovía.
La nueva concesión del denominado «Tramo Pampa», formalizada mediante la Resolución 706/2026 del Ministerio de Economía, contempla tareas de mantenimiento, conservación, repavimentación parcial y la instalación de nuevas cabinas de peaje, pero no incorpora la transformación integral de la traza en una autovía.
La medida despertó cuestionamientos en distintos puntos del corredor vial que une Buenos Aires desde Luján, con la provincia de La Pampa, al considerar que se trata de una concesión de largo plazo que posterga una obra considerada estratégica para reducir la siniestralidad y acompañar el crecimiento productivo de la región.
Uno de los primeros en manifestarse fue el diputado provincial pampeano Espartaco Marín, quien resumió el malestar con una frase que rápidamente se viralizó en redes sociales: «Le pedíamos una autovía y nos devolvieron un peaje…».
El legislador sostuvo que las obligaciones asumidas por la empresa adjudicataria se limitan al mantenimiento del corredor y la instalación de cabinas de cobro, sin avanzar sobre la ampliación de la calzada que La Pampa viene reclamando desde hace años.
En la provincia de Buenos Aires, la preocupación también llegó al Concejo Deliberante de Bragado. La concejal de Acción para el Desarrollo, Marita Gelitti, presentó un proyecto de resolución que será tratado en la próxima sesión ordinaria y mediante el cual propone rechazar la Resolución 706/2026 y renovar el histórico pedido para que la construcción de la Autovía de la Ruta Nacional 5 vuelva a ser una prioridad del Estado nacional.
En los fundamentos del proyecto se sostiene que la nueva concesión «prioriza únicamente el mantenimiento y la explotación mediante el cobro de peajes», dejando de lado una infraestructura considerada indispensable para mejorar la seguridad vial.
La iniciativa también cuestiona la incorporación de nuevas estaciones de peaje sin un compromiso concreto de ejecutar las obras de transformación de la ruta.
La Ruta Nacional 5 constituye uno de los corredores más importantes del centro del país. Por ella circulan diariamente miles de automovilistas, transportistas y productores que conectan localidades como Luján, Mercedes, Suipacha, Chivilcoy, Alberti, Bragado, 9 de Julio, Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, Pellegrini, Santa Rosa y otros puntos de La Pampa.
Al mismo tiempo, es una de las rutas con mayor índice de accidentes graves, especialmente por las colisiones frontales que se producen en una calzada simple sin separación física entre sentidos de circulación.
El proyecto presentado en Bragado propone además remitir la resolución a los concejos deliberantes de todos los municipios atravesados por la Ruta Nacional 5, con el objetivo de fortalecer una posición institucional conjunta frente al Gobierno nacional.
La intención es que el reclamo trascienda las fronteras partidarias y represente una demanda común de las comunidades que conviven diariamente con una ruta estratégica para el desarrollo económico, el transporte y la producción, pero que continúa siendo escenario de numerosos siniestros viales.
En Mercedes se presume que, en la sesión ordinaria venidera, esta concesión será uno de los ejes centrales del debate, dado que por cuestiones de índole política no se ha logrado un proyecto unificado. El encuentro, sobre el que comentamos en nota aparte, tendrá lugar el venidero lunes 13 de julio.











