La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense concretó una reunión con las máximas autoridades de Vialidad Nacional para trasladar la preocupación del sector productivo por el estado de las principales rutas nacionales que atraviesan la región, con especial énfasis en la Ruta Nacional Nº 5 y la paralización de las obras de la autovía entre Suipacha y Mercedes.

Del encuentro participaron representantes de distintas cámaras empresariales del noroeste bonaerense. La delegación fue encabezada por el presidente de la Federación, Dardo Dameno, y recibida por el administrador general de Vialidad Nacional, ingeniero Marcelo Campoy, junto a su equipo técnico. La gestión contó además con el acompañamiento institucional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA).

Durante la reunión se presentó un informe técnico sobre la situación de los corredores nacionales 5, 7, 33 y 188, considerados estratégicos para la actividad económica de la región y utilizados por unas 24 localidades que concentran más de 890.000 habitantes.

En declaraciones posteriores a Radio del Sol de Pehuajó, Dameno explicó que uno de los principales planteos estuvo relacionado con el incremento del tránsito pesado sobre la Ruta 5. «Hoy circulan alrededor de 1.400 camiones diarios, a los que se suman unos 400 que transportan arena hacia Vaca Muerta. Ese nivel de circulación no solo dificulta el tránsito, sino que además acelera el deterioro de la ruta», sostuvo.

Respecto del reclamo por la autovía, el dirigente señaló que la respuesta de las autoridades nacionales fue clara: las obras permanecen paralizadas y no existe actualmente financiamiento estatal para retomarlas.

Según indicó, desde Vialidad Nacional manifestaron que la reciente concesión de la Ruta 5 tiene como objetivo garantizar únicamente tareas de mantenimiento y puesta en valor, tales como corte de pasto, reparación de banquinas, bacheo y señalización, sin contemplar la ejecución de nuevas obras de infraestructura de gran escala.

Dameno explicó que desde el organismo nacional dejaron abierta la posibilidad de que durante la vigencia de la concesión (20 años) puedan incorporarse proyectos como una autovía o una ruta segura, aunque ello dependerá de que existan inversiones privadas y de que la empresa concesionaria acepte ejecutarlas.

«Nos dijeron que hoy no hay fondos públicos para hacer estas obras y que, si aparecieran inversores privados interesados en financiarlas, el Estado evaluaría avanzar mediante el sistema de concesión y peaje», relató.

Pese a la falta de definiciones favorables, el presidente del Nucleamiento Empresarial consideró que el encuentro permitió instalar el reclamo en la agenda nacional y aseguró que continuarán insistiendo para lograr avances, especialmente en la reactivación del tramo de autovía entre Suipacha y Mercedes.

Además, adelantó que las entidades empresariales realizarán un seguimiento permanente del cumplimiento de las tareas de mantenimiento comprometidas por la concesionaria para verificar que las obras de conservación se ejecuten correctamente.

Si bien la Cámara Económica Mercedina (CEM) no contó con un representante en la reunión realizada en la sede de Vialidad Nacional, la entidad estuvo al tanto de las gestiones y acompañó el reclamo regional.

De acuerdo a fuentes consultadas, tanto CAME como FEBA dispusieron de informes, antecedentes y relevamientos elaborados oportunamente por la CEM sobre la situación de la Ruta Nacional Nº 5. Parte de esa documentación fue confeccionada con aportes de distintas instituciones y actores locales, entre ellos la Comisión de Vecinos contra el Peaje de Mercedes, que desde hace años impulsa acciones y reclamos vinculados a la seguridad vial, la finalización de la autovía y las condiciones de circulación sobre ese corredor estratégico.

La participación de esos antecedentes técnicos permitió fortalecer el planteo presentado por las entidades empresariales ante las autoridades nacionales, reafirmando que el reclamo por la mejora integral de la Ruta 5 trasciende a una sola ciudad y constituye una demanda compartida por todo el corredor productivo bonaerense.